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TÉCNICAS
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La técnica del lenguaje en la literatura
 
MARÍA VICTORIA LUCO
 
 
Bretón y Buñuel: una aventura surrealista
 
 
 

Peter Bürger, teórico alemán de este siglo, distingue en su libro Teoría de la vanguardia dos técnicas privilegiadas en los textos surrealistas: el montaje y el azar. El azar objetivo, es la expresión con la que los miembros del movimiento surrealista identifican las conexiones repentinas en las cuales el significado resulta demasiado fugaz para ser aprehendido. Por su parte, Bürger entiende que el montaje está determinado por el medio -en este caso el cine, de donde surge- y por la negación de la síntesis como unidad de significado en la literatura. Este uso del lenguaje comprende la repetición y la redundancia. Los surrealistas trabajaron a través de su propia concepción de la imagen, entendida como el acercamiento de dos realidades muy alejadas, en una aproximación insólita o azarosa. Este uso del lenguaje coincide también con el que hicieron los cineastas de las dos primeras décadas del siglo, buscando en la experimentación técnica una nueva postulación de la realidad fílmica. La barrera que separa consciente de inconsciente es homologable con la que distingue el sueño de la vigilia. Tanto Breton desde la literatura como Buñuel desde el cine se proponen superar esas dicotomías y postular una instancia que las integre: una suprarrealidad. Ambos eligen la imaginación como lugar para su producción; de ahí la importancia de los sueños en sus escritos y películas.

CONTRA LA INTERPRETACION

Los enigmas de los surrealistas no fueron ideados para ser discifrados. Esrte es uno de los mensajes de "Najda" (1927) obra de André Breton cuya caracterización como novela ha sido y es aún materia opinable por la cantidad de interrogantes que produce en el lector. Se trata, ante todo, de un ejercicio de la escritura, aunque su autor subraye constantemente su carácter antiliterario. El objeto-texto "Najda" forma parte del conjunto de los objetos-sueño vislumbrados por los surrealistas, para ser puestos en circulación en la vida real. Su concepción de la imaginación como una visión o iluminación permite que el sujeto pueda experimentar con la realidad del texto en la realidad misma, desprendiéndose así de la noción de literatura como ilusión. En la novela de Breton hay lo que se denomina figuración literaria, no hay representación. No existe pasaje al plano de lo simbólico artístico (aunque la novela ha dado lugar a múltiples interpretaciones psicoanalíticas posteriores). Los materiales utilizados -recuerdos de episodios y personajes, sueños, representaciones teatrales- podrían remitirnos al plano de la representación en la medida que encierran una construcción en su interior (como relatos de una imagen). Pero no es ése el sentido que persigue el autor. Breton construye la imagen oscureciéndola, no clarificándola. La técnica utilizada es el montaje; el efecto buscado, perturbar la comprensión racional del lector a través de un extravío en el texto, semejante al deambular de los personajes en París, con el deseo último de recobrar lo olvidado a través del olvido. Esta estrategia paradojal es utilizada también por Buñuel en sus películas.

UN RECURSO ARTISTICO

En términos generales, el montaje es el arte de la combinación y la disposición. En el cine, es "el principio" que regula la organización de los elementos visuales y sonoros o su conjunto por medio de las operaciones de yuxtaposición, encadenamiento y empalme. Como el lenguaje, el montaje es también un código, discriminándose en él diferentes funciones, desde las sintagmáticas, o de encadenado, hasta las semánticas o de sentido. El llamado montaje "productivo" es aquel gracias al cual aprehendemos cosas que las imágenes mismas no muestran. Najda no es una obra que clausure o cierre sentidos; por el contrario, realiza un constante movimiento de apertura. La yuxtaposición como mecanismo del montaje es lo que permitiría añadir siempre una nueva asociación al plano de los significantes -no de los significados, pues Breton está en contra del principio interpretativo-, y vincular así el objeto-texto "Najda" con la vida. La yuxtaposición da idea de simultaneidad y produce coincidencias insólitas. De esta manera provoca Breton el azar en su novela, que sería el objeto-sueño fabricado en la vigilia. Si tomamos el concepto de montaje utilizado por los vanguardistas cinematográficos de la década del 20, que experimentaban con la técnica, es posible describir el procedimiento puesto en marcha por la novela y hablar de distintos momentos dentro de su compleja composición. En un primer paso se seleccionan los materiales, por cierto heterogéneos; no sólo hay recuerdos, traídos desde el inconsciente, sino también fotos y dibujos, encuentros casuales, paseos, etcétera. Para combinar los materiales seleccionados, en algunos casos se utiliza la argumentación. En otros, existen espacios en blanco que marcan el pasaje de un material a otro. Esto podría explicarse como procedimiento análogo al de la producción e interrupción del lenguaje en el sueñio. REcordar y olvidar serían dos caras de un mismo hecho. Finalmente, el empalme puede darse por yuxtaposición de materiales contrapuestos desde el punto de vista lógico, o bien repetidos. En este sentido, hay en la obra de Breton motivos recurrentes en diferentes planos, como el guante de bronce o la mano que Najda ve caer llameante sobre el Sena frente a la multitud de la plaza. A través de estos motivos atemorizantes Najda vincula, con sus ojos, lo visible e invisible, del mismo modo que la ventana de "El perro andaluz", la película de Buñuel, vincula el interior con el exterior. En ambos casos el montaje recorta su material respectivo para construir objetos artísticos peculiares, ya que al postularse a favor de la redundancia se sitúa en contra del principio de lo verosímil (que abarca ambas disciplinas, ya que proviene de la filosofía), favoreciendo de este modo la noción de fantasía y de lo onírico.

 
     
 

En un mundo loco sólo los locos están sanos.
AKIRA KUROSAWA

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