Isotipo de la Fundación de Poetas
La Blinda Rosada
ESTÁN DE LA BLINDA
La lista de la Fundación de Poetas
Están de la Blinda
     
POEMAS
Desocultamiento
Nabî-Kalû
Unión-Yaj
CARLOS LÓPEZ DZUR
 
   

Poeta, historiador y escritor latinoamericano contemporáneo. Es licenciado en Historia Latinoamericana. Posee una Maestría en Filosofía Contemporánea y otra en Sicología Clínica. Entre sus obras se cuentan: Sarnas de la ira, El hombre extendido, Cuaderno de Amor a Haití , tiene 5 novelas inéditas, así como varios libros de cuentos, poemas y ensayos. Se considera un creador underground, filósofo existencial y creyente en la unidad de los pueblos latinoamericanos. Su obra teórica, poética y ensayística, se haya dispersa e impresa en innumerables revistas universitarias y periódicos de los EE.UU. y Latinoamérica.
Entre los libros, donde elabora sus ideas, aún inéditos pero presentes en parte, en la red, se hallan: Tantralia, Heideggerianas, Orfeo, Libro de Suicidas y el libro filosófico y poético, provisionalmente titulado Libro de Anarquistas que contiene su filosofía de la historia y sus convicciones políticas.

 
   
DESOCULTAMIENTO
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Vivo alegremente con pequeñas cosas.
(La codicia es un largo sepelio de consciencia).
Me desvelo mejor con quien me habla
desde un libro, con quien canta
desde algún disco viejo...
y yo sé que hay tristezas que nadie cuenta
sino con lágrimas, nudos de gañate
y corazón de ajenjo.

Y que la muerte existe,
sin que pueda yo comprarla
o pagar porque no venga, también lo sé.
Que una herida duele, pero se olvida
con años de silencio y nuevos regocijos...
lo aprendí.
Los que estudian que el dolor es biológico
y la psiquis, milagro de símbolos y hormonas
y proteínas CREB y saltos del axón a las dendritas,
me lo informan y yo me consuelo
y me disfrazo de angustia y, cuando no, de risa
porque soy más irónico que un nervio sin fosfato.

¡Pero hay que trocar la angustia
en lámpara del central hippocampus
y mutar lo que siendo humano al ser-ahí
debe ser la estrella más feliz en la memoria!
y, en este rumbo, donde existe lenguaje, sensación,
emoción y movimiento,
en esas superficies del cerebrum,
que van hacia las órbitas del sol iluminado
mi cabeza levanto,
en trayecto de desocultamiento.

1-9-97. 
Frag. 8 de 'Soy Hombre Más Rico del Mundo'
 
 
 
Nabî-Kalû
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«Poet, poietes, means maker, creator; poem, poiemes, creation. The poet is a collaborator with the Creator in two aspects. He is an interpreter of creation. And he is continuing the creation»
Nathan Söderblom
«By poiesis, I mean language process, a sacraed action»
André Breton
 
     
 
1.

La canción es melodía, el juego
de una onda que articula, cuando quiere,
sus eshemmas  y se oficia
con Missa Cantata.

Se invoca a las cosas con códigos secretos,
imposibles de trazar, en la más vulgar
espacialidad mecánica del sordo.
El lenguaje más secreto es anti-burocrático
cuando quiere ser hijo, en  gracia natural
de bendiciones y romper con sonidos 
los signos expresivos, orales, 
analógicos, infrasecuenciales, que datan
a las cosas en el tiempo
 y las fijan en cotidiana hipocresía. 
Por eso, aún el kalû sonoriza y pronuncia
y es Vate de Da'at, dándonos mantrams...
si es que el que oye respeta los tañidos
de una totalidad mayor, ¡ay!
la campana que es corazón profundo. 

2.

Desde la batalla del Bing Bang,
vomitó el Tiempo al druída de los ríos
al lavador entre aguas, al hacedor
de peces y nereidas de la mar,
al que bautiza, con rumor y marejada,
el Oriente del Ser, 
al que rima en tierra y cielo, su mañana,
al que fluye a los ríos del poema humano,
no a contra corriente, su anhelo de alborada.

3.

A sus pies, el agua verbaliza las memorias
(pero no las truena en el texto de la indiferencia
y en mecánica del diario de bitácora
 por un poco de sal
o de salario o regateo a su fatiga).
Llueve en los desiertos, soledades sin camino,
una canción más lícua que el arroyo
y son frescos los sudores si se mira al sol
con garganta de alba y destinos y porvenir, 
donde antes hubo pantanos y heridas y alacranes
y culebras que tragaron polvo, diciendo: 
—Amén.

4.

Alegrémonos, porque hay música
para los hijos de la rebelión
y la voz trágica de Melpómene
latiga en Lesbos sus versos
y hay épicas caliópicas
y profecías del Nabî.
A veces, las musas no tienen gentileza
que a gusto veneremos; pero...
¡son todo amor y cantan con nosotros
como el padre que disciplina al hijo amado!
Con maithuna dan testimonio del exilio:
—galut kodesh.
Lavémonos los pies con agua de poesía.
Evitemos el encubrimiento que el polvo
de la Tierra y el olvido nos provee.
Vayamos de prisa a los ríos
donde ella es ondina y sirena,
eco de infinita armonía.

5.

Con música,
desangramos los fenómenos del habla.

Bajo el pie del cantor,
cada pisada venció a la Maya
y se rebautizó el nombre de las cosas
por la vía de  renovados elementos metonímicos.
Enaltezcamos la oración funeral de los êlímenes.

Un acorde del agua, una gota de poesía,
y el ídolo se entrega con vergüenza de megillah 
y el habla confiesa su rollo de memoria polvorienta,
su codicia vanidosa, su premura,
su miedo, su tedio, sus colmillos que devoran
entre selvas de dolor y rivalismo
su aliento, por inconformidad.

6.

Alegrémonos, sin embargo.
El lenguaje nos recobra como a peces
y nos fluye hacia las flautas y guitarras
y nos da burbujeantes pianolas
en los dientes y viva delicia
entre las algas y las conchas.

7.

Cristalizada en lago de símbolos
como diamante que sale de la forja
de Vulcano, será la piedra bruta
—la que hoy es palabra estéril,
seca y cotidiana-.

8.

Como sangre que sustancia en sí
toda atracción y espacio,
fluído de cada energía,
restablecedora de vida y belleza,
lavadora del vestido que se abre
y no encubre al apetito
que desnuda su empatía,
serán los prados del lenguaje
y las henbras donde se viva el hombre.

9.

«Lavémonos para el día de la Totalidad»,
ha dicho el Nabî, «que la música amanezca
con cantos en los labios de las vírgenes 
de Pafos», propone el Kalû. 
«Sumerjamos los pies en las aguas
del  aditon y las grutas de Calcas y Cleros»
para que comiencen las cifras luminosas
con sonora expresión de nuevas voces.

10.

El Kalû trepida lenta y misteriosamente
y sube a las alturas de los árboles
sin pretender existirse y publicarse
más allá de la esencia de las cosas.
Ni será tránsfuga de la escena y el tiempo
que define la mera ontología entitativa
de otros seres ni fantasma del ay, doloroso

que vive siendo sin ser-todo-lo-sido.
Cuando el bagaje de nadie se objetiva,
interino en las expectativas, el Nabî canta
y ahí-es... hecho canción de cuna,
beso y cuidado de la Tierra Madre,
seno mártir y hacendoso,
dulce e infinito;
ahí estuvo su poema,
maternal arrullo,
escribiéndose en despedida
porque el Ser va cerrando
sus años de epistemología
al llegar la pubertad de la palabra.

7-17-1992
Del libro inédito TANTRALIA
 

 
     
 
Unión-Yaj
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Cuando fui un yo, 
seco como espiguillo
y no había mordido
ni a la rama ni a la estrella, 
cuando no había visto una sola cascada, 
puñado de la mar,
ni a Maia, ni a Isis ni a Cibeles,
¿quién había que lamiera mis costillas 
y dibujara sus besos, 
o me uñara tiernamente mi dedo gordo,
el izquierdo pie? 
¡Nadie! 
Mi sede existenciaria,
mi piel de Visnú,
¿por qué estuvo vacía?
¡Entonces, llegaste!
te acostate sobre la estera
de mi corteza sensorial, abríste mi tálamo
y, desde ese instante, yo pujo
y tú pujas y me adoras
y el rico manantial de Varanasi
—como Ganges en puntillas—
fluye, de las Himalayas a Calcuta,
y me ofrezco a las manos, como triada.
Del cerebro y sus flamas sinápticas de Maya
al éter cósmico del Uno
—sensorium Dei—, sacerdotal como fuego viril,
que canta a la yoni, Dyada,
por tí, para tí, nos unimos.

 
     
 

El desempleo está bajando y pronto estará al alcance de todos.
ANÓNIMO

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