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Cumplimos
un año. Cambiamos de milenio. Las catástrofes siguen donde
las dejamos. Nostradamus y los testigos de Jehová erraron uno que
otro cálculo. Las computadoras parecen más tranquilas. Los
rehenes indios también. La tercera guerra mundial continúa
en ensayo general y cada tanto estrena un capítulo de prueba. El
capital adopta las ventajas de los paraísos virtuales. Pinochet
reniega del clima londinense. El mismo juez español que extendió
indefinidamente el viaje del chileno reclama 48 militares y policias argentinos
de destacada actuación durante los años difíciles.
Un canadiense no puede procesar a un estadounidense. Los niños
cubanos obedecerán a sus tíos en Miami, nunca a su padre
en La Habana. El temporal francés no respeta las catedrales. Milosevic
busca su medalla en la casilla de su perro. Siria no está de acuerdo
con los términos de paz propuestos por Israel. Confusos convenios
amenazan transacciones de países africanos con países europeos.
Enérgica protesta en Alaska por el retraso en la llegada del milenio.
Desde el
costado
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