Isotipo de la Fundación de Poetas
La Blinda Rosada
BLINDA
La lista de la Fundación de Poetas
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Jan van der Chucky, diseñador de La Blinda
JAN VAN DER CHUCKY
 
   

Nacido en la isla de Tongo (Holanda) en 1968. Su familia se trasladó a Amsterdan cuando el pequeño Jan contaba con 5 años de menos, siendo expulsados del país al poco tiempo de residir allí debido a un oscuro episodio que nadie se atrevió a iluminar. Recalaron en Mar del Plata, Argentina, que fue el único lugar del mundo que los aceptó luego de un largo peregrinaje por el resto del planeta. Jan se graduó en Corte y confección por correspondencia en el año 1993, pero decidió dedicarse al diseño gráfico -según dice- gracias al consejo de San Miguel, su gato preferido.

 
   
 Acerca de La Blinda Rosada
 
   

Cuando Rafael (San Martín) me propuso diseñar La Blinda, no lo dudé un instante. Me reuní con René (Villar), presidente de la Fundación, y le manifesté mi entusiasmo. René aceptó la propuesta de inmediato, pero me sugirió que hablara con Roberto (Escoda) quien aparentemente estaba a cargo del proyecto. Así lo hice, y en menos de una semana ya tenía las galeradas del primer ejemplar de la Blindita, como se la empezó a llamar cariñosa y espontáneamente a causa de su pequeño formato (21 cm x 14 cm).

El nombre surgió al cabo de una larga deliberación en un bar de mala muerte donde nos habíamos reunido a tomar vodka, que es algo que la gente de la Fundación conoce al dedillo. Estábamos todos los nombrados más Gabriel (Di Lorenzo) y la Rusita (Claudia Paredes), única representante de lo femenino esencial. Yo empecé diciendo -debido a mi naturaleza autoritaria- que el diseño era total o no era nada, con lo que quería significar que me iba a adueñar de la publicación, al punto de decidir también los contenidos y las colaboraciones. Esto generó un escándalo de menores proporciones que motivó el retiro de algunos de los concurrentes cuando al poco tiempo se transformó en un escándalo de proporciones mayores. Finalmente, Roberto (que había permanecido en silencio como es su costumbre) escribió en un papel sin romper su acostumbrado silencio "La Rosa Blindada", título de un poema de Raúl González Tuñón y nombre de una editorial argentina de los años 70, y Rafael sugirió instantáneamente el nombre definitivo.

A la hora de establecer el formato y diseño elemental, tomé en cuenta un anuncio del diario El País de España en el que aparecía la tapa de sí mismo en versión minúscula. Me gustó y así hice la Blindita, sin consultarle a nadie. Por ese entonces, una revista de literatura muy conocida en Argentina (desaparecida recientemente), La Maga, ya había fusilado el diseño de El País mucho antes que yo. No pude escapar a la calumnia, acusado de copiar a La Maga. El hecho de que se me acusara de plagio no me molestó en absoluto, porque de hecho lo era. Me molestó, sí, que se me acusara de plagiar el producto de otro plagio y no el original.

La Blinda en su versión de imprenta tuvo una fugaz pero intensa vida. Mezcló lo clásico y lo under con una inconciencia sublime, algo desconocido en una cultura tendiente a lo clásico puro y mediocre como lo es la intelligentzia marplatense. No apta para envolver huevos y hortalizas como sus parientes en formato sábana o tabloid, no quedaba otro remedio que leerla.

Pero una tarde me cansé, y como era el único que poseía el secreto de La Blinda, la hice callar. Los holandeses somos así.

Pasaron dos años. Roberto había retornado a la Fundación siendo recibido como el hijo pródigo, a patadas. Me dijo que René quería reeditar La Blinda porque la extrañaba y que Rafael lloraba su ausencia por las noches, para que no lo vieran. No pude resistirme a tal declaración de amor y aquí la tenéis en versión electrónica e internacional.

Seguimos como entonces.

 

 
     
 

Sueña como si fueras a vivir eternamente.
Vive como si fueras a morir mañana.
JAMES DEAN

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